Muchos mayos y un solo Mariano Moreno…

Para la historia oficial Mayo es una revolución antihispánica, porteña, separatista y probritánica. Tiene el objetivo primordial de vincularnos económicamente con Inglaterra. Fue realizada, como ya dijimos, por la gente decente del puerto. Para ellos las invasiones inglesas sembraron la idea de la libertad en los porteños y el proceso fue también parte de una maniobra geopolítica de Inglaterra y su diplomacia. Sostienen que la bandera principal fue el librecambio y el hombre que personifica la revolución es el liberal colonizado, autor de la “Representación de los Hacendados”, Mariano Moreno.

Frente a esta versión interesada, se abrió paso otra explicación de los hechos de Mayo. Para una corriente del revisionismo histórico, Mayo fue una Revolución Democrática. Más que separatista y antihispánica, fue una lucha entre demócratas influidos por las ideales revolucionarios del siglo XVIII contra los absolutistas y burócratas monárquicos aferrados a los privilegios de la vieja España reaccionaria. Distingue con claridad dos tipos de liberalismos, uno de corte colonial y dependiente, conservador, europeizado, elitista y oligárquico y otro de corte revolucionario, democrático y nacional. En este último se inscribe el impulso inicial de Mayo. No fue pues una lucha entre criollos y españoles, fue una lucha entre demócratas y absolutistas, una disputa entre partidos políticos y no entre naciones.

Esta construcción histórica no fue tan homogénea ni inmediata como su antagonista. Aun hoy recibe aportes. Tal vez porque se cumplió la sentencia que a la historia la escriben los que ganan, se tuvo que esperar mucho tiempo y autores como para dar cuerpo a esta corriente que encuentra sus orígenes en Juan Bautista Alberdi y sus “Escritos Póstumos”. Bajo esta perspectiva se puede comprender en su plenitud a un Mariano Moreno revolucionario y su “Plan de Operaciones” junto con la obra de la mayoría de los patriotas de Mayo.
Estas son las dos grandes corrientes que explican la Revolución de Mayo. Sin dudas hay otras, como también matices entre ellas. Pero creo que en líneas generales estas reflejan la disputa histórica sobre el tema en cuestión.

 

¿Cómo se puede entender la Revolución de Mayo? Por la presencia de un hombre: Mariano Moreno. Es en la lucidez política de este personaje, que pasó por la historia argentina como un relámpago, donde podemos encontrar el verdadero germen revolucionario de Mayo y su dimensión histórica y nacional. La acción política emprendida, durante su corta gestión se puede calificar de revolucionaria, dirigista, estatista, nacionalista, prohispánica, intervensionista y de dimensión continental, latinoamericana.

La lectura de sus textos, fundamentalmente del “Plan Revolucionario de Operaciones” muestra una penetrante comprensión de lo que es el Estado, de la estrategia y táctica para apoderarse de esa maquinaria y hacerla servir a los propios fines, contra sus antiguos usufructuarios.
Pero como advertimos, las conclusiones sobre Moreno y sobre todo el proceso de Mayo, constituyen junto a la época de Rosas, las páginas donde se cobija la mayor diversidad de opiniones y disímiles interpretaciones en la historiografía argentina sobre los mismos hechos. Al punto de ser antagónicas.

La caída de Moreno cierra el capítulo genuinamente revolucionario y nacional de la Revolución de Mayo. Comienza una crisis monetaria y el gobierno en 1811 autoriza la exportación de oro y plata. Esta medida no sólo descapitaliza el país sino que eleva el precio de los artículos de consumo. En el primer triunvirato, cuyo inspirador es el Secretario Bernardino Rivadavia, se permitirá el ingreso al país del carbón europeo, se rebajaran los impuestos aduaneros para manufacturas extranjeras. En definitiva se abrirán las puertas de la aduana a artículos ingleses que entran en competencia ruinosa con nuestras industrias locales. Los comerciantes extranjeros tienen, ahora, los mismos derechos que los comerciantes criollos. El equilibrio de fuerzas se termina de romper. El capital ingles manda sobre Buenos Aires y el puerto de la reina del plata prima por sobre las provincias.

Porque, destruida la política nacional de Moreno, que contemplaba los intereses generales, y entronizada en el gobierno de Buenos Aires la tendencia rivadaviana probritánica, la oligarquía porteña se adueñó de la maquinaria virreinal. Usufructuó la provincia-metrópolis y se negó a repartir las rentas aduaneras con el resto de las provincias argentinas. Así planteadas las cosas se consolidan dos dependencias: “una interior y doméstica de las provincias del país con respecto a la provincia- metrópoli” y la otra exterior del país entero en relación al imperialismo de turno: el británico. La oligarquía porteña embolsaba y repartía con sus socios ingleses la riqueza argentina…… y como respuesta a esta situación nace el federalismo, resultado del despojo de la riqueza argentina por una sola provincia.

Digo, Mayo la revolución que no fue, porque el monopolio del rey fue suplantado, una vez derrotado Moreno, por el monopolio de la oligarquía porteña. La metrópoli hizo del país su propia colonia…política ésta que sería resistida por los caudillos federales. Comienzan por esta razón y en este contexto histórico las guerras civiles en la Argentina que durarían décadas…

 

En 10 meses, Mariano Moreno transformó ideas, concepciones, produjo polarización política, indudablemente dejó una herencia. No lo hizo solo, tuvo el respaldo de la Sociedad Patriótica, que era un centro conspirativo, el Club de Marco y fundamentalmente la Logia Independencia, entidad revolucionaria, presidida por su amigo Julián Álvarez, quién recibiría en 1812 a los conjurados de la fragata Canning (San Martín, Alvear, Zapiola y Chilavert ) procedentes de Londres, a donde habían escapado de las garras de la inquisición española continental.

Pese a su derrota, la herencia de Moreno siguió vigente, las banderas morenistas fueron levantadas por federales doctrinarios, como Manuel Dorrego. Su hermano Manuel Moreno y su amigo Tomas Guido fueron estrechos colaboradores de Juan Manuel de Rosas. Los caudillos federales hicieron propia sus enseñanzas en contra de la ambición centralista propia de los comerciantes porteños del partido rivadaviano.

Moreno supo conjugar lo nacional latinoamericano con las ideas universales del Iluminismo y la Enciclopedia. Las ideas morenistas en la economía, sobre el proteccionismo y la industrialización fueron llevadas a cabo por José de San Martín en Cuyo.

El mismo plan económico del “Plan de Operaciones” de Moreno y la estatización cuyana de San Martín, años más tarde tendrán realización concreta en el Paraguay de los López, destruido a sangre y fuego casi 60 años después, cumpliendo instrucciones del Imperio británico, por los ejércitos del Brasil esclavista y de la Argentina mitrista.

Resurgirán esas ideas por la unión latinoamericana con el yrigoyenismo y los socialistas. También el peronismo reivindicará a Moreno, en contra del nacionalismo católico reaccionario.

 

Por supuesto, la singular historia circular argentina se reserva el derecho de repetir sus errores y elegir los caminos de intereses mezquinos, dejando a la deriva las observaciones y propuestas de figuras como la de Mariano Moreno, que murió en un barco a Londres, en circunstancias poco claras.

 

Web Master, Escuela Bicentenario

Acerca de E.E.S.N°13 Merlo Buenos Aires

Blog de la Escuela de Educación Secundaria N° 13 de Merlo, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
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