Técnicas de Estudio: conceptos erróneos respecto a la lectura

Y ejercicios para optimizarla…

1.               Se debe leer una palabra por vez.

FALSO. Lo correcto es abarcar un conjunto de palabras en cada golpe de vista sobre el texto. A este golpe de vista le damos el nombre de fijación.

Es posible que por falta de práctica te hayas acostumbrado a leer palabra por palabra. Esto detiene el proceso de la lectura y la lentifica perdiendo tiempo y desmotivándote para avanzar. Este vicio de lectura se soluciona si levantas levemente la mirada por sobre las palabras. Este truco te permitirá abarcar, de un sólo golpe de vista, más palabras por fijación. Haz la prueba con este fragmento del texto anterior. Fija los ojos, levemente, por sobre las palabras, observando las líneas que la cruzan:
Así se lee habitualmente, pasando la vista por sobre las palabras: 

La tesis central de esta obra es que el mundo de la humanidad constituye un total de procesos múltiples interconectados y que los empeños por descomponer en sus partes a esta totalidad, que luego no pueden rearmar, falsean la realidad.


Para una lectura más rápida y efectiva, levanta levemente la vista por sobre las palabras para abarcar más campo visual. Lee mirando las crucecitas aunque tus ojos tiendan a irse a las palabras:

          x                         x                    x                   x                   x                  x

La tesis central de esta obra es que el mundo de la humanidad constituye un total de

      x                               x                         x                      x                    x

procesos múltiples interconectados y que los empeños por descomponer en sus

        x                        x                  x                  x                         x

partes a esta totalidad, que luego no pueden rearmar, falsean la realidad.

Después de un poco de práctica, en donde las crucecitas deben ser imaginarias, te darás cuenta de que leerás con mayor rapidez pues has disminuido el número de fijaciones. Haz esto con cualquier texto que tengas que leer y te cuento algo importante: para hacer este ejercicio no es necesario que comprendas lo que lees. (ver toda la gama de ejercicios en la sección LECTURA VELOZ).

Otra forma de efectuar un menor número de fijaciones es agilizar el movimiento de los ojos de izquierda a derecha lo más rápido que puedas. Tu sabes que los ojos se mueven por los músculos y como músculos necesitan ser utilizados para que cumplan su función con eficiencia. Lo que te pido que hagas es que muevas los ojos de izquierda a derecha aunque no tengas nada que leer para ir ejercitando los músculos. Lograrás, con el tiempo, una mayor velocidad.

2.      Se lee mejor si vocalizo y/o subvocalizo.

FALSO. La vocalización es un hábito inadecuado que, también, lentifica la lectura. Consiste en mover tus labios y/o tu lengua mientras lees.  Como se trata de movimientos inconscientes, la mejor manera de corregirlos es hacerlos conscientes. Para ello, obsérvate cuando lees o pide a otra persona que te mire. Notarás que 1) los labios se mueven; 2) la lengua se mueve; 3) si aprietas la lengua contra el paladar superior notarás que tiende a bajar.

Cómo resolverlo: hasta que tomes conciencia de este vicio de lectura “abrocha” tus labios con un broche suave de la ropa o muérdete suavemente la lengua con los dientes.

La subvocalización consiste en repetir lo que se lee pero ya no con movimientos de labios o lengua sino con la boca cerrada moviendo la glotis, que es donde se encuentra la úvula o glotis, en la garganta. Si pones dos dedos de tu mano sobre la nuez de Adán percibirás que sube y baja cuando estás leyendo.

Cómo resolverla: 1) haz un suave zumbido audible y constante mientras lees; 2) mastica un chicle en el momento de la lectura.

3.      Si repito mentalmente lo que leo lo aprenderé mejor

No es así; muy por el contrario demorarás la lectura y la comprensión. Esta repetición mental mientras lees consiste en oírte con el “oído de la mente” sin siquiera mover los labios, la lengua ni la glotis. Se trata de una vocecita interna que te sigue, como un eco, mientras estás leyendo. No es fácil combatirla pero hay un truco que te puede ayudar: haz un zumbido en voz alta y familiarízate con él. Luego repite mentalmente ese sonido: ese es el eco del sonido. La eficacia de la lectura es que la palabra leída debe pasar directamente de los ojos al cerebro sin intermediarios como los que vimos: sin vocalización, ni subvocalización ni repetición mental.

Cómo resolverlo: 1) repite para tus adentros mientras lees “Ricardo se compró un par de zapatos” o cuenta del uno al 6 y vuelve a contar; 2) produce un sonido mental, no audible.

4.      Cada vez que regreso en lo leído para verificar si lo he leído bien me quedan los conceptos más firmemente aprendidos.

FALSO. Este mal hábito de lectura se llama regresión, y consiste en la vuelta hacia atrás en el renglón con el objeto de corroborar si una palabra la has leído bien. Lo interesante de esto es que el cerebro derecho ha captado el sentido de la palabra y debes confiar en él. Aún cuando creas no recordar, ten fe en tu sistema inconsciente pues grabó lo que has leído aún cuando dudes de ello.

Cómo resolverlo: sigue leyendo el texto aunque creas que no has entendido. No seas obsesivo. Hay estudiantes que tienen que regresar tres o cuatro veces sobre lo leído para verificar que leyeron bien; como esas personas que tienen que controlar diez veces si cerraron la llave de paso del gas.

5.      Si sigo la dirección del texto moviendo la cabeza de izquierda a derecha no me perderé de nada.

FALSO. Para detectar este movimiento sostente la cabeza con ambas manos mientras estás leyendo como si quisieras inmovilizarla. Notarás la presión que ejerce tu cabeza. Los que deben moverse, como ya vimos, son los ojos.

Cómo resolverlo: pon el texto sobre la mesa y sostente la cabeza con ambas manos con los codos apoyados sobre esa mesa. Ahora lee presionándote la cabeza para impedir el movimiento. Mueve los ojos de izquierda a derecha. Los ojos NO deben quedar fijos en el frente mientras lees.

6.      Para no perderme nada  tengo que ir señalando cada renglón con el dedo.

Esta es una práctica inadecuadísima que demora notablemente la lectura. Tienes que entrenar a tus ojos para que puedan pasar de arriba a abajo en los renglones sin necesidad de trucos raros.

Cómo resolverlo: simplemente… no lo hagas más. Acostúmbrate a seguir el renglón de izquierda a derecha hasta finalizar el renglón pasando al renglón siguiente; como si estuvieras bajando, escalón por escalón, por una escalera.

Un ejercicio: toma un libro cualquiera y lee SOLO 10 minutos por día, si es posible, siempre, a la misma hora, durante diez días. Cuando te propongo “10 minutos”, debes considerar “10 minutos”; ni nueve ni once. Esto es para ir acostumbrándote a controlar tu tiempo. Durante este lapso comienza a corregir aquel o aquellos hábitos inadecuados de acuerdo con la lista que has visto recién. Vas a notar grandes cambios en tu capacidad de lectura que, de por sí, te van a motivar para seguir leyendo.

Fuente: Técnicas de Estudio

Acerca de E.E.S.N°13 Merlo Buenos Aires

Blog de la Escuela de Educación Secundaria N° 13 de Merlo, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
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